Datos clave
Qué se visita
La mañana empieza en una finca platanera, recorriendo el cultivo con quien lo trabaja. Se explica por qué el plátano de Canarias no se parece al que se vende como banana en el continente: aquí se deja madurar en la mata, tarda mucho más y por eso sabe distinto. La visita termina con una degustación de productos locales.
La segunda parada es el mirador de la Centinela, en San Miguel de Abona, con el sur volcánico entero a los pies: los conos de ceniza, los bancales y, al fondo, el mar. Es la foto de la mañana y el sitio donde se entiende de golpe cómo está hecha esta parte de la isla.
Se termina en una bodega de la comarca con una cata de cinco vinos acompañados de productos de la tierra. El sur de Tenerife tiene viña a altitudes en las que casi nadie esperaría encontrarla, sobre suelo volcánico y con muy poca lluvia, y eso da vinos que no se parecen a los peninsulares. A las 13:00 estás de vuelta.
Incluye
- Transporte en bus climatizado con recogida y regreso al alojamiento
- Guía acompañante durante toda la excursión
- Visita a una finca platanera con degustación de productos locales
- Parada en el mirador de la Centinela
- Visita a una bodega con cata de cinco vinos
No incluye
- Comidas
- Compras en la bodega y en la finca
- Propinas
Preguntas frecuentes
¿Cuántos vinos se catan?
Cinco, acompañados de productos de la tierra, en una bodega de la comarca. Es la última parada de la mañana, justo antes de volver al alojamiento.
¿Pueden ir niños?
Sí. Hasta 11 años pagan 58 €, y la finca platanera suele gustarles bastante. La cata de vinos, lógicamente, es solo para adultos.
¿Se puede comprar vino allí?
Sí, la bodega vende lo que produce, y son vinos que fuera de las islas casi no se encuentran. Las compras no van incluidas en el precio.
¿Cuánto se camina?
Poco y en llano: es una excursión en bus con tres paradas, no una ruta. Vale para cualquiera que pueda andar por terreno de tierra sin dificultad.