Datos clave
Qué es un Camino Real
Antes de que hubiera carreteras, Tenerife se cruzaba a pie por los Caminos Reales: rutas empedradas que unían los pueblos y por las que pasaba todo, personas, ganado y mercancías. Muchos siguen ahí, y caminarlos es la forma más directa de entender cómo era la isla cuando ir de un valle a otro costaba un día entero.
La ruta dura entre tres horas y media y cuatro, con 352 metros de desnivel. No tiene pasos técnicos ni tramos expuestos, pero es una caminata de verdad: el proveedor la califica de dificultad 3 sobre 5 y es la más exigente de las suyas. Hace falta calzado de montaña y estar acostumbrado a andar.
Durante buena parte del recorrido se ve el Teide, y el guía va explicando la flora endémica —plantas que solo existen en Canarias— y los restos etnográficos del camino: eras, muros de piedra seca y lo que queda de una forma de vivir el campo que ya no existe.
Incluye
- Transporte en bus con recogida y regreso al alojamiento
- Guía durante toda la ruta
- Recorrido por un antiguo Camino Real de Tenerife
- Explicación de la flora endémica y los elementos etnográficos
No incluye
- Agua y comida: hay que llevarlas
- Propinas
Preguntas frecuentes
¿Qué dificultad tiene de verdad?
Media: 3 sobre 5 según el proveedor, entre 3h30 y 4h de camino y 352 metros de desnivel. No hay pasos técnicos ni tramos expuestos, pero tampoco es un paseo. Si no sueles caminar cuatro horas seguidas, mejor empieza por la de Anaga.
¿Qué hay que llevar?
Agua y comida, que no van incluidas, calzado cerrado con suela que agarre y una capa de abrigo. Aunque en la costa haga calor, en altura refresca y puede haber viento.
¿Se ve el Teide durante la ruta?
Sí, durante buena parte del recorrido, salvo que el día esté cerrado. Es una de las razones por las que merece la pena esta ruta y no otra: se camina con el volcán delante casi todo el rato.